Es curioso lo que mi mente decide hacer.
Ya no me molesta nadie con respecto a mi blog. Si escribo, bien, si no, pues no pasa nada. Al único que realmente le molesta es a Carlos Armando, porque es un idiota.
Bastardizando palabras de un escritor mejor que yo: "el escritor es aquel que encuentra el escribir mucho más difícil que los demás". Y en parte es verdad. Porque nos gustan las palabras, y las historias, nos gusta el ritmo de la poesía, el manto de la ficción, el olor de la tinta, el tacto del papel y el sonido de las teclas. Y debido a esto, nos cuesta más que a cualquier otro. (Y sí, me llamo escritor porque escribo, por muy poco y muy malo que sea.)
Puedo pasarme semanas sin escribir más que tonterías por el MSN o pequeñas notas para no olvidarme de los exámenes de este semestre, hoy me di cuenta de que tengo que practicar mi caligrafía antes de los exámenes o me voy a ver en apuros durante los finales, y luego hay días como hoy, en los que no puedo decidir qué escribir de entre todas las ideas que me acosas desde mi propio lóbulo derecho.
Lo más sorprendente y desesperante de todo esto es que el resultado final no es nada nuevo, interesante o al menos curioso, no, lo que escribo es esto, una larga lista de quejas.
Bah,
Carlos
Sol o lluvia (aunque probablemente lo segundo), frío o calor (pero probablemente lo primero), mi Glasgow para ustedes.Krls
lunes, 9 de noviembre de 2009
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